La negociación es el proceso de llegar a un acuerdo entre dos o más partes con necesidades o expectativas diferentes. En el ámbito de los recursos humanos y la contratación, suele ocurrir durante las ofertas de trabajo, las discusiones salariales o las expectativas de puestos.
No se trata de ganar, se trata de alinear el valor.
Los procesos de negociación deficientes pueden provocar la pérdida de candidatos, expectativas desalineadas o problemas de compensación más adelante. Una negociación sólida genera confianza y sienta las bases para la satisfacción laboral a largo plazo.
También refleja cómo una empresa valora la transparencia y la equidad.
La claridad, la preparación y la flexibilidad son esenciales. Ambas partes deben entender las prioridades, ya sean el salario, los beneficios, la flexibilidad o las oportunidades de crecimiento.
La negociación exitosa generalmente se basa en concesiones, no en términos absolutos.
Las discusiones salariales, los ajustes de equidad, los acuerdos de trabajo remoto y la aclaración del alcance de las funciones son las áreas más comunes en las que se lleva a cabo la negociación.
Mayores tasas de aceptación de ofertas, mejor alineación de los empleados y reducción de la rotación temprana.
Un candidato negocia para obtener más flexibilidad en lugar de un salario más alto. La empresa está de acuerdo, lo que se traduce en una mayor satisfacción y retención a largo plazo.