La movilidad interna se refiere al movimiento de empleados dentro de una empresa, ya sea a través de promociones, cambios laterales de funciones o proyectos temporales. En lugar de buscar talento en el exterior, las empresas buscan en el interior.
Convierte a tu equipo actual en tu cartera de talentos más sólida.
La contratación externa es cara, lenta e incierta. La movilidad interna reduce los tres factores. Los empleados ya comprenden la empresa, la cultura y cómo funcionan las cosas, lo que hace que las transiciones sean más rápidas y menos riesgosas.
También envía una fuerte señal a los empleados: el crecimiento es posible sin salir.
Puede ser tan formal como las rutas de promoción estructuradas o tan flexible como que los empleados se muevan de un equipo a otro para adquirir nuevas habilidades. Algunas empresas crean bolsas de trabajo internas, mientras que otras se basan en conversaciones de desarrollo dirigidas por los gerentes.
El denominador común es la visibilidad. Si los empleados no saben que existen oportunidades, la movilidad no existe.
Empieza con la transparencia. Los puestos vacantes deben ser visibles y los empleados deben sentirse alentados, no bloqueados, a explorarlos.
Los gerentes también desempeñan un papel clave. Las empresas en las que los directivos «acumulan» talento tienden a tener dificultades con la movilidad, mientras que las que premian el desarrollo del talento obtienen más movimiento y crecimiento.
Mayor retención, cumplimiento de funciones más rápido y empleados más comprometidos que ven un futuro dentro de la empresa.
Una empresa introduce una bolsa de trabajo interna y fomenta las mudanzas entre equipos. En un año, un porcentaje significativo de puestos se cubren internamente, lo que reduce los costos de contratación y mejora la retención.