La diversidad se refiere a la presencia de diferentes antecedentes, perspectivas y experiencias dentro de una empresa. La inclusión garantiza que esas diferencias se valoren y contribuyan activamente a la toma de decisiones.
Una sin la otra no funciona.
Los equipos diversos aportan perspectivas más amplias, lo que conduce a una mejor resolución de problemas y a resultados más innovadores. La inclusión garantiza que esas perspectivas se escuchen y utilicen realmente.
Las empresas que dan prioridad a la diversidad e inclusión también son más atractivas para los mejores talentos.
Si bien la contratación es una parte importante de la diversidad, la inclusión es lo que determina si las personas se quedan y tienen éxito. Se refleja en la forma en que se toman las decisiones, en quién se obtienen las oportunidades y en la forma en que se gestionan los comentarios.
Eliminar el sesgo de los procesos de contratación es un punto de partida sólido, pero no es suficiente. Las organizaciones también necesitan crear entornos en los que las personas se sientan seguras al aportar sus puntos de vista.
El liderazgo desempeña un papel fundamental a la hora de establecer ese tono.
Una innovación más sólida, una mejor toma de decisiones y una organización más resiliente en general.